
Duerme en un volcán y despierta sobre las nubes.
No vas a dormir mucho, y de eso se trata. El Fuego hace erupción toda la noche, tan cerca que se oye, y la puerta de tu cabaña da justo hacia él. Antes del amanecer subes el último tramo en el frío y el sol sale sobre un mar de nubes con tres volcanes asomando.








